Unasur, una sede inteligente y de diseño innovador para la integración regional

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tendrá en esta capital su nueva sede: un edificio de los denominados “inteligentes” con un diseño que impresionará a los representantes de los 12 países de la región, quienes desde la “mitad del mundo” deberán dar impulso a la integración regional.

Diseñada por el arquitecto Diego Guayasamín, sobrino del ‘Pintor de Iberoamérica’, el ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, la obra será entregada el próximo mes, aunque su inauguración está prevista para el 5 de diciembre.

El sismo de 5,1 grados de magnitud y las decenas de réplicas registrados en la última semana en la Mitad del Mundo -localidad turística a unos 15 kilómetros de Quito donde está enclavada la construcción-, pusieron a prueba las estructuras de la sede de Unasur ante este tipo de fenómeno común en Ecuador, un país con decenas de volcanes (activos e inactivos) y una actividad sísmica regular. No sufrió ningún daño.

Una obra compleja

José Macchiavello, ingeniero civil y presidente de la empresa contratista Etinar, encargada del proyecto, explicó a la agencia Andes que en esta obra, que requirió una inversión de 41 millones de dólares, trabajaron hasta 700 obreros en los períodos pico.

Las trabajos iban a iniciaron en marzo de 2013, con retraso de tres meses debido a aspectos como la necesidad de comprobar la existencia de vestigios arqueológicos en el lugar; remediación ambiental y, finalmente, por discrepancia en cuanto a la estructura metálica a usar en este proyecto.

La construcción exhibe una llamativa estructura de “volados”; es decir, piezas que sobresalen sin una base de apoyo, lo que representó el trabajo más complejo. Según Maquiavelo, se hace por primera vez en la historia del país y significa un récord en América Latina por la dimensión de uno de los “volados”, que mide 52 metros.

Según describió, fue preciso realizar un “arropado” del sistema de soldadura para evitar los cambios importantes de temperatura en este sitio en la mañana y la noche. Los cambios pueden ir entre los cuatro y seis grados a 26 grados.

Para la obra se utilizaron materiales producidos en Ecuador, incluido el porcelanato, y otros importados principalmente de Estados Unidos como el alucobond (panel compuesto de dos laminas de aluminio y un núcleo de plástico) para los recubiertos, el ‘vidrio cámara’ (doble vidrio) para las fachadas exteriores y accesorios para los anclajes de los vidrios (de acero inoxidable) y para pasamanos; además de aires acondicionados y otros equipos