José Macchiavello Almeida

Los aniversarios son necesarios para marcar hitos en la historia de los seres humanos; para detenernos en el tiempo y reflexionar sobre el camino recorrido.

 

Necesitamos toda una vida para asimilar el mensaje de nuestros padres; la enseñanza de nuestros maestros, complementarse con la mujer que amamos encontrar la inspiración para formar nuestros hijos y nuestra familia, entender el significado de la fe en Cristo. Cuando vivimos con intensidad siempre nos faltará tiempo, siempre nos sobrarán sueños.

 

En nuestro proyecto de vida ocupa un espacio importante nuestra misión social. Hay muchas formas de cumplirla, pero tenemos que descubrir la nuestra, y para ello es necesario haber recorrido la primera etapa del camino en libertad, estructurando nuestra escala de valores sin prejuicios, aprovechando el privilegio de una sólida educación integral, amparados por el amor filial y el respeto a nuestros semejantes.

 

Una Empresa, persona jurídica, no puede ni debe constituírsela como una herramienta de producción y acumulación de capital exclusivamente. Es obligación de quienes la constituyen, ejercer su actividad con responsabilidad social; aportar sus conocimientos y sus fortalezas individuales para formar un equipo que genere bienestar a la sociedad, utilizar su capacidad de emprendimiento para optimizar la productividad, transmitir vocación de servicio para ser competitivos. La Empresa es un núcleo de emprendedores que son actores fundamentales en el desarrollo sostenido de un país, generando empleo, aportando impuestos, desarrollando tecnología, fortaleciendo la estabilidad de la familia, honrando los valores humanos de los trabajadores, empleados y ejecutivos.

 

A diferencia de los seres humanos, las empresas no fallecen por muerte natural, no hay espacios para sueños frustrados, se revitalizan con el tiempo, se regeneran, se fortalecen por la renovación de sus integrantes, siempre hay más de una razón para iniciar emprendimientos, siempre hay aporte de sangre joven para darle fuera y vitalidad a su actividad; la capacitación es permanente, invariable.

 

Luego de cuarenta años, podemos afirmar que hemos aprendido a sobrevivir como empresarios responsables en un medio que no siempre alienta el emprendimiento, que cíclicamente sataniza la iniciativa privada, condena la creación de la riqueza, “regula” la innovación, amedrenta al dirigente y al ejecutivo de alto nivel. Hemos aprendido a sortear barreras regulatorias, a cuidar permanentemente el patrimonio de la empresa a pesar de la inseguridad jurídica. Aprendimos a ser cautos con un mercado extremadamente vulnerable a las crisis macro y microeconómicas, que trastorna nuestra actividad radicalmente en menos de 24 horas.

 

Hemos recorrido un largo camino. En nuestro aniversario enviamos un mensaje de optimismo, de fe, confianza en nuestra capacidad empresarial y profesional;  de un sincero y profundo reconocimiento a clientes, proveedores, subcontratista, empleados y trabajadores por haber sido protagonista del crecimiento de nuestra empresa. Nuestros primero cuarenta años marcara inicio de una nueva historia; hoy estamos haciendo un alto, marcando un hito, para confirmar que tenemos vitalidad para continuar nuestro camino

Nuestro Directorio

José Macchiavello Almeida

Los aniversarios son necesarios para marcar hitos en la historia de los seres humanos.

Guillermo Jouvin Arosemena

Cumplir 40 años de actividad empresarial no es un logro, es un reto.

José Núñez Christiansen

Hemos logrado sobre pasar las debilidades y amenazas, avizoramos mejor las oportunidades.

Angel Proaño Briones

Desde el inicio, en nuestro ejercicio profesional, buscábamos utilizar las tecnologías más avanzadas de su momento.