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  • Foto del escritorGuillermo Jouvin

¿Optimista o Pesimista?

Mucho se habla de las personas que tienen uno de estos dos tipos de mindset. ¿Pero que es ser lo uno o lo otro? ¿Cuál es la realidad? ¿Cuál es la respuesta correcta?


Mi criterio es que depende de la situación y decisiones tomadas que deriven en un desenlace concreto. Siempre existirán dos tipos de resultados: el esperado y el no esperado. Si tenemos que decidir sobre algún tema en particular, es evidente que aspiramos a una conclusión positiva. Nadie toma una decisión esperando un resultado contrario. Ni siquiera el pesimista, diría yo.


Sin embargo, ser optimista o pesimista, radica en la actitud que se tiene ante cualquier resolución que logremos con nuestra decisión. Es decir, si no logramos lo esperado, el optimista es quien sigue intentando todo hasta lograr su objetivo. Tal cual como funciona un algoritmo que no responde a complejos ni juicios de valor. Este simplemente continúa incesablemente buscando alternativas hasta lograr el objetivo requerido o entrar en una singularidad. Eso no es ser optimista; es ser persistente y evaluar las alternativas conforme se presenten. Siempre tenemos un lienzo en blanco para decidir sobre nuestro destino de ahora en adelante.


El optimista sabe que una decisión tiene los dos tipos de resultados pero no le importa porque sabe que tendrá una nueva oportunidad para decidir. Es como un juego que nunca termina hasta el día de nuestra muerte. Solo ahí se termina. No tenemos más remedio.


El pesimista, en cambio, es una persona que baja los brazos a la primera derrota. Teme tomar decisiones y solo busca quejarse del destino, de la religión, de Dios, del compañero, del entorno, o de lo que sea. Responsabiliza a todos los demás. Nunca afronta la realidad de la situación. Algo que es muy simple de entender: sale o no sale. Punto. No es culpa de nadie. Simplemente no resultó como esperábamos y nos toca volver a escoger.


Estos conceptos tan básicos debemos ponerlos en práctica todo el tiempo. Nuestros trabajos dependen de esto. Nuestras relaciones también. Las situaciones de la vida son dinámicas y debemos adaptarnos a ellas. Si tenemos una buena actitud y confianza en nuestras capacidades, ser optimistas o pesimistas no es una opción. Simplemente es tener consciencia de que existen situaciones y decisiones. Resultados y oportunidades. Eso es todo.





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