• Guillermo Jouvin

Perspectiva

El otro día en una piscina, estaba tratando de sacar una hoja del fondo del agua. Mientras movía la hoja con mis pies para que suba a la superficie, al estar al alcance de mi mano, la intenté coger. Pero el agua distorsionaba la perspectiva que yo tenía sobre la hoja y no la pude agarrar hasta luego de varios intentos.


Esta anécdota me hizo pensar sobre las distintas perspectivas que tenemos de acuerdo a nuestra propia percepción de las cosas. Ya sea en nuestras empresas con los proyectos que tenemos, así como en nuestras vidas personales con familiares y amigos.


Esa perspectiva individual normalmente distorsiona los resultados que esperamos de un evento. Pero existen formas muy sencillas de alinearlas y aquí te dejo unas cuantas recomendaciones:


1. Establece objetivos claros:

Si hablas con las personas y dices exactamente lo que quieres o esperas, será mucho más fácil que se implemente lo que buscas. Si no están de acuerdo en el objetivo, analícenlo y discútanlo hasta que esté claramente definido sin que nada quede al azar.

2. Establece el procedimiento que se usará:

Existen varios mecanismos para lograr un objetivo. Preparen la manera más óptima de hacerlo y de común acuerdo lo implementan. De esa manera se sabrán los pasos a seguir para que no existan sorpresas para ninguna de las partes.

3. Nunca supongas:

Uno de los errores más graves de la comunicación es suponer que la otra persona sabe exactamente lo que uno espera. Es preferible preguntar si se tiene claro lo que se espera. O si eres tu quien ejecuta la tarea, pregunta cómo la quieren.

4. Escucha y aprende:

Todas las personas tenemos puntos de vista distintos. Ten en cuenta que siempre habrá otra manera de hacer las cosas y no siempre tienes la razón. Es importante conocer lo que el resto piensa para unificar criterios y saber exactamente lo que vamos a hacer.

5. Habla y enseña:

Asimismo, no todos saben lo que tú has aprendido por experiencias pasadas o leyéndolo en algún lado. Cuando vamos a ejecutar algo, explícalo exactamente cómo lo quieres. Quizás se cometan errores, pero hablando directamente y enseñando de manera constante lograrás mejores resultados en el corto plazo.

6. Evalúa permanentemente:

Una de las maneras de mantener las cosas encaminadas es mediante la interacción recurrente y evaluación del avance de las cosas. Si te desconectas las personas tomarán sus propias decisiones solas y no necesariamente estarán alineadas con lo que quieres. De igual manera, pide retroalimentación frecuentemente para que lo que estes haciendo siga el curso que originalmente te asignaron.

7. Marco de maniobra:

Nunca dejar nada al azar no significa que no debemos dejar espacio para la improvisación. Normalmente se logran grandes resultados cuando tomamos una decisión sobre la marcha. Pero tengamos un marco de maniobra donde podamos interactuar y que todos lo conozcamos.


Las realidades de cada uno actúan como el agua de la piscina al momento de agarrar la hoja. Así como tuve que alinear mis ojos a su ubicación exacta, tenemos que alinear nuestras ideas y pensamientos para lograr los resultados esperados. No dejemos que la perspectiva individual sea la que decida nuestros destinos. Trabajemos en alinearlas y veremos la diferencia.





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